- Introduccion

Introduccion:

Cuenta una vieja leyenda apócrifa que cierta vez un huérfano recibió como regalo un jugoso costillar de novillo. Aunque había escuchado hablar de la existencia del asado,la ausencia de un padre que lo iniciara en tan antigua costumbre le privaba de toda experiencia práctica en la materia. Decidió entonces buscar en los libros la solución a su problema culinario.

Nuestro huérfano era economista,así que estudió la manera de obtener la mayor cantidad de proteínas con el menor esfuerzo y reduciendo costos.

Invitó a sus amigos al festín y les sirvió carne cruda.

Como la carne estaba algo abombada,los más débiles murieron o enfermaron.Los más fuertes, en cambio, superada la repulsión inicial, no solamente terminaron con el costillar sino que siguieron con los cadáveres, luego con los enfermos y al final -ya irrevocablemente cebados por la sangre- comenzaron a devorarse entre ellos.

El anfitrión sacó una conclusión científica: “el canibalismo es una ley de la naturaleza”.

Fue el primer liberal.[1]

Otro economista -primo del anterior y guacho [2] como su pariente- reaccionó con violencia y lanzó al mundo universo una verdad indiscutible: no importa cuanto cueste, la carne debe comerse cocida.

Y satisfecho de sí mismo y de su antítesis, dejó el asado en las brasas hasta que se quemó por completo.

Fue el primer zurdo.

 

flanders

 
Un zurdo es, entonces, alguien que cree que para evitar el canibalismo hay que comer carbón.

 

Pagina Principal - Siguiente

 

[1] Este trabajo trata sobre la izquierda revolucionaria y socialdemócrata por lo que sólo incidentalmente me referiré a los liberales. Esta omisión voluntaria obedece a la necesidad de limitar debidamente el tema y no a que los liberales -padres del capitalismo- sean ninguna joya.Si sobrevivo con éxito a la publicación de este librito, tal vez dedique otro a los liberales, inseparables compañeros de ruta de los zurdos y sus socios en el nuevo orden mundialista.

[2] Recuérdese que ambos son huérfanos.